La Ruta del Censo

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Éste debería ser el último censo de hecho en Bolivia

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Por: Jaime Pérez Coronel
- 19/02/2012

Bolivia realizó 10 censos durante sus 170 años de vida republicana. El primer censo fue en 1831 y el último en 2001; en todo este periodo se realizaron sólo 10 censos de población y cuatro censos de vivienda.

Los primeros seis eventos estuvieron destinados a conocer la cantidad de personas y la cuantificación por sexo, edad y si sabían leer. Recién en 1950 se realizó un correcto censo para conocer características demográficas de la población, además de incorporar preguntas de vivienda.

Actualmente existen dos ejemplos de la necesidad urgente del censo. El artículo 146 de la Constitución Política del Estado determina que la distribución del total de escaños de diputados entre los departamentos será determinado por el Órgano Electoral, con base en el número de habitantes de cada uno de ellos, de acuerdo con el último censo nacional. Por otra parte, la Ley Marco de Autonomías y Descentralización Nº 031, en la disposición transitoria decimoséptima, menciona que la propuesta técnica sobre el pacto fiscal deberá ser presentada en un plazo mayor a seis meses después de publicados los resultados oficiales del próximo Censo Nacional de Población. Por tanto, más importante resulta evidenciar cuál será la calidad del empadronamiento de la población.

El próximo censo en Bolivia será igual en el empadronamiento tomando el criterio tradicional de censo de hecho o de facto, que consiste en empadronar a las personas en el lugar donde pernoctaron la noche anterior al día del censo (incluye a los que no residen habitualmente en ese hogar pero "pasaron la noche" allí). Como se censa a las personas en el lugar donde están, el operativo se realiza en un solo día. En cambio, el otro concepto es el censo de derecho, a través del cual se obtienen datos de aquellas personas que residen habitualmente en el hogar, aunque no estén presentes en el momento del censo; o sea, a diferencia del caso anterior, no se cuenta a las personas presentes en forma temporal. Debido a esta característica, el operativo puede realizarse en varios días y se censa a las personas en el lugar donde viven.

Quizá para este censo a realizarse (esperemos sea en 2012) debió haberse considerado la posibilidad de aplicar una nueva metodología que tome en cuenta:

Desde el punto de vista operativo, el nivel de precisión y la facilidad de desarrollo del relevamiento (por la mayor población, el censo movilizará un número considerable de personal de campo entre empadronadores y personal técnico).

Desde el punto de vista del alto costo, tomando en cuenta que se ha recurrido a deuda del Banco Mundial, institución que ha hecho viable la realización no sólo del próximo censo de población y vivienda, sino también del censo agropecuario, mediante un crédito de hasta 50 millones de dólares. El costo total de estas operaciones llega casi a 56 millones de dólares, 5,7 como contraparte local. El costo del anterior censo en 2001 fue de casi 13 millones de dólares.

Desde el punto de vista de la utilidad práctica de los resultados, por el proceso autonómico, posiblemente habría resultado más útil un censo de derecho, entre otras cosas para evitar dejar de pertenecer a la población en el lugar de residencia habitual (migración en el día del censo).

Entonces para que el INE dentro de 10 años no esté en la misma situación de no cubrir la creciente demanda de información censal y no censal, debe desafiarse en considerar en el futuro alternativas metodológicas que permitirán satisfacer con nuevos datos de calidad y oportunidad.

Países como Venezuela, Colombia y Perú determinaron implementar censos continuos sobre la base de muestras acumuladas, con cobertura nacional, durante un período que involucra generalmente años en lugar de un día particular o un período corto de enumeración. La otra alternativa inmediata a considerar es el fortalecimiento y funcionamiento regular de los registros administrativos.

Las autoridades del INE decidieron realizar un censo de hecho, por tanto en el periodo pre-censal se deberán realizar pruebas de diseño conceptual, pruebas piloto, encuestas de validación y censos experimentales, en los que se probarán todos los instrumentos. Con los resultados de estas actividades seguramente podremos conocer los efectos sobre el conteo de las personas, respecto del período de empadronamiento de un día, la calidad de la información obtenida al empadronar a residentes habituales ausentes o de disponer la mayor cantidad de información posible sobre residentes habituales presentes y ausentes y no residentes, entre otros.

 

Fuente: Página Siete 1902.2012 (Opinión de Jaime Pérez Coronel)
http://www.paginasiete.bo/2012-02-20/Opinion/Destacados/13Opi00120-02-12-P720120220LUN.aspx

La Ruta del Censo 2012

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